A quien corresponda,
Alguien encontró mi cofre enterrado y se llevó nuestra reliquia familiar. Era una increíble espada de diamantes que podía cortar la piedra.
El ladrón debió engancharse la túnica en el cofre y dejo un trozo de tela, que utilizamos para seguirle la pista.
Por desgracia, sus huellas se dirigían a Medio Bosque, y no hay manera de que yo entre allí. 
Encuentra nuestra espada y te recompensaré con otro objeto legendario que no aprecio tanto.

Fielmente suyo, 
Un ciudadano rico.
